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23/7/11

(vacío)

A mis pies, un cable. Nada más.
Mis ojos captan lo que se levanta frente a mí: la parte superior de la torre norte.
Sesenta metros de cable. El camino está trazado.
Es una línea recta. Que se enrolla sobre sí misma. Que oscila. Que se comba. Que vibra.
Que es hielo. Que está tensionada a tres toneladas. Lista para explotar. Para disolverse. Para disolverme. Para ahogarme. Para tragarme. Para lanzarme silenciosamente al vacío encerrado entre las dos torres.
El cable espera.
Lo desconocido, lo infinito y la gozosa Parca alargan sus brazos y esconden el rostro. Unos brazos de miles, decenas de miles de toneladas de hormigón, vidrio, acero y amenazas. Una boca de 110 plantas de profundidad y más de 400 metros de altura.
Un aullido interior me asalta, el vehemente deseo instintivo de huir.
Pero es demasiado tarde.
El cable está preparado. Mi corazón se encuentra tan fatalmente ligado a ese cable, que cada latido produce un eco; lo produce, y arroja al averno cualquier pensamiento que se le acerque.
Con decisión, mi otro pie se coloca sobre el cable



Phillipe Petit

21/7/10

A donde llego justo ahora


Por estos días contradictorios he pensado en casi todo, pensar en todo sería una atrocidad, sería estar a la altura mental de Dios o del Dr. Manhatan. Hace unos días escribí un post sobre John Locke y Jack Shepard, personajes ficticios de la serie norteamericana Lost. ¿A qué iba con ello? Al presente, a mi presente y al presente de algunas personas que nos encontramos en una situación de vacío, mis camaradas vacíos, el chico del kaos (que por razones de seguridad no mencionaré sino metafóricamente) y la señorita danzante que me habló hace unas lunas de su vacío y del llanto del fénix. Se trata de un presente de riesgo, presión y sobretodo vacío. Vicio al vacío.
Y en esta situación pensaba en lo que es darlo todo y hacerlo todo por una causa, y recuerdo a Roberto escribiendo

Lluvia: solo espero
Que desaparezca la angustia
Estoy poniéndolo todo de mi parte

Estamos poniéndolo todo de nuestra parte, por nuestras propias causas, por nuestro propio vacío, a tal punto de llegar a un punto de funambulismo extremo. Andamos en la cuerda floja dejándolo todo a merced de lo que sea, de lo que determine el mismo vacío. El riesgo al todo o nada.
Todo por evaporar la angustia, superarse a sí mismo como lo decía el budismo. Pero bueno, he revuelto de nuevo las cosas y lo que iba a decir. Es mi condición etérea. A donde iba a llegar es al punto de la fe extrema. Bajo presión dejamos todo en la lucha y no todo alcanza a cubrir lo que queremos cubrir dejando la angustia al riesgo y dejándolo todo a la fe en que todo se dará. ¿No es eso un acto de funambulismo extremo? Y aquí recuero la película que vimos una tardenoche de sábado con Leydi y Jeimmy sobre ese brillante acróbata francés, y una de ellas murmuraba "ese man debe tener una increíble convicción en sí mismo" o algo así. Y a esto a a donde quiero llegar. Esa fe de funámbulo, esa convicción sobrenatural en sí mismo, y más que en sí mismo, en el vacío que aguarda dentro de sí. Una suerte de unión mandálica entre el vacío interior (o microvacío) con el vacío exterior (macrovacío). Voilá. He aquí que se unen el romanticismo de Goethe (microcosmos y macrocosmos) con el Budismo (vacío, mandala). Y todo centrado en el sí mismo.
En fin. Es esa fe en el vacío interno/externo lo que a unos nos está manteniendo vivos. Hasta acá llega esta divagación.



23/2/10

¿Propósito de los lugares?

Anoche me encontraba viendo noticias cuando me encontré con una muy mala noticia !LOS BARES DE TERRAZA PASTEUR CIERRAN!
Mucha gente dirá "qué bien, así se van todos esos maricas pa' otro lado" o "eso! así se va tooda esa olla"
Pero no, a causa de líos pendejos con la alcaldía local de Santa Fe y el "plan de ordenamiento territorial" y quiensabecuántas maricadas más burocráticas ese no es un espacio para la rumba ni par ala bohemia.
¿Pero por qué tanto dolor?
En los bares de terraza Pasteur, más allá de lo que creen algunos de ser un mariqueadreo o un expendio de yerba -porque sí, caminas ad portas y te ofrecen todo tipo de alucinógenos; claro, la población gay es notable y todo eso - eran bares de historias, muchas historias!
Allá fui a un rumbiadero con mis parceras de carrera a verlas bailar y ver cómo les caían manes mientras veía a mi hermana bailar con su futuro novio.
Allá esas mismas parceras de universidad tuvieron líos y golpes y aventuras soeces.
Allá fui con una mujer que me amó y allá amé inmensamente a una mujer etérea.
Allí tomamos cerveza, y nos miramos a los ojos y nos besamos por primera vez, repentinamente, en el Café Cinema, y nos besamos por segunda y tercera y enésima vez. Cantamos canciones de Calamaro en una oscuridad cómplice y bohemia. Allá olvidé el sentido del tiempo entre tus alas, entre tu boquita de caramelo. Allá le pedí a la mesera que pusiera "Puta desagradecida" de Búnbury y me dijo que des-afortunadamente el dueño del bar no dejaba poner Enrique Búnbury porque simplemente no. Allí me recomendaste muchas canciones y me dijiste, tarareando perdidamente canciones de protesta, "ten miedo de mi"...
allá volví un par de días después con la Golondrina, la mujer etérea, y llovía, y fuimos a otro chucito de sillas rojizas y cuadros de Dalí, donde la música era deficiente, pero aguantaba. Donde te tomé unas fotos y tú nunca miraste a la cámara, porque las golondrina son así, porque suspiré porque quería besarte, porque escribimos nuestro cadáver exquisito sobre una mesa de madera, y caímos y caímos y nos amamos en ese corto tiempo. Y dijimos que volveríamos a Café Cinema y volvimos ahí, y seguimos besándonos y abrazándonos y...
y creí que cuando volvieras, volveríamos al Café Cinema, volveríamos a ritualizarnos en un mándala y volvería a temerte y amarte escalofriante-mente... e iríamos a ese café llamado Rayuela que siempre nos llamó a atención y nunca fuimos...
Al café Cinema volví con Rosi casi un año después para celebrar mi sustentación, y Rosi estaba con un prospecto de por allá cerca de donde trabaja Rosi. Y también estuve en el bar de sillas rojas y verdes con cuadros de Dalí y música de CD con Jenny y su amiga Diana y su novio, y yo tenía locas ideas de anarquismo, y me identifiqué con los pitufos anarquistas, y Diana me metía en la cabeza sus ideas subliminales de tener algo con Jenny y yo no, y ellos dos se mimaban aterradoramente. Y también estuve con Astrid y Diana celebrando la sustentación de ellas, y tomamos pola sin haber almorzado y cantamos "el lado oscuro" con Astrid, y escuchamos "Three libras" y entendí el significado de esa canción. También estuve años atrás con Facho, y éramos rockeros, él de violín y yo de guitarra, y hablábamos de rock y de Búnbury y de rock y de formar una banda, en el barcito de los cuadros de Dalí y sillas verdes y rojas con mesas circulares de madera.
Ahora pienso en que no podré ir con Golondrina a ese bar, Café Cinema. Algo se me atora en la garganta. Pienso en el ligar de Chicoleo y en el bar del pro-prom... y en lo que pensamos con Keops acerca del propósito de los lugares. Ahora pensamos en mándalas, en el centro, en el budismo que aniquila el ego y el propósito por el dejar fluir. Etc.
A lo mejor lo del propósito no sea. O sí.
Pero me entristece saber que aniquilaron nuestros recuerdos y nuestras promesas por una burrada burocrática.
¿Si vuelves... a dónde iremos?
Ahhhh....

10/2/10

Invocación 35

35

Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.

Alejandra Pizarnik, en Arbol de Diana
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Recuerdos nostálgicos, he dicho muchas cosas en las que he recordado cosas, personas, alegrías, alegrías, magia
una secuencia coincidencial, confidencial, que me hace falta, Aleja, Maga, Golondrina
etereas eternidades etc
dejarse caer
vaya cosa tan poética, tan nihilista

11/10/09

improvisación consecuente Nº !

Caer
Alguien cae en su primera caída
A.P.
I
caer
acción fácil
des-acción des-fácil, des-fasada(1)
caer
como una pelota muerta
porque el golpe avisa
porque hay que rebotar infinitamente
elevarse y caer
des-lógica-mente

II

caer
cuando el infinito cierre sus ojos en un solemne estremecimiento
caer sin ganas o caer lluviosagresivo
amar el suelo
una lógica perversa
-unos aman y anhelan el mundo basados en un encuentro con lo superior
una elevación
por acá mi devocionario perverso me indica la dirección de mi elevación
abajo
desvolar
porque hemos estado mucho tiempo arriba
porque caer nos dio todo lo que tenemos
por eso
caer
caer caerrrr
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(1) ¿sin fases?